Los flotadores suelen verse como algo seguro, pero no están diseñados para mantener a los nadadores seguros.
Pueden:
• Crear una falsa sensación de seguridad
• Salirse o desinflarse sin aviso
• Poner a los nadadores en posiciones inseguras
Lo que realmente ayuda a mantener a los nadadores seguros:
• Chalecos salvavidas aprobados por la Guardia Costera de EE. UU.
• Clases de natación
• Supervisión activa y constante
Los flotadores pueden usarse para jugar, pero nunca deben reemplazar las medidas de seguridad adecuadas.